Guardamos un abrigo en abril y cuando llega noviembre descubrimos una mancha que no recordábamos. Sacamos una camisa después de varios meses y tiene un olor extraño. Recuperamos un jersey y ha perdido su forma.

Guardar ropa durante mucho tiempo no consiste simplemente en meterla en una caja y olvidarse de ella.

Cuando las prendas van a permanecer almacenadas durante meses, pequeños errores pueden hacer que vuelvan en peores condiciones de las que estaban.

La buena noticia es que la mayoría pueden evitarse con una preparación adecuada. En Espacio Trasteros como expertos en soluciones de alquiler de trasteros te damos algunos tips.

Error 1, guardar ropa que no está completamente limpia

Es probablemente uno de los errores más habituales.

Una prenda puede parecer limpia y conservar restos de sudor, perfume, desodorante o pequeñas manchas que apenas se perciben en ese momento.

Después de varios meses almacenada, aquello que parecía insignificante puede convertirse en una mancha mucho más difícil de eliminar o generar malos olores.

Antes de guardar la ropa durante una temporada completa, conviene lavarla siguiendo las instrucciones de cada prenda.

En abrigos, trajes y piezas delicadas también merece la pena comprobar las recomendaciones específicas de limpieza.

Ropa limpia y doblada lista para guardar sin manchas ni olores

Error 2, guardar las prendas cuando todavía tienen humedad

La ropa debe estar completamente seca antes de almacenarse.

No basta con que parezca seca al tacto.

Guardar textiles con humedad residual dentro de recipientes cerrados puede favorecer la aparición de olores desagradables y deteriorar las prendas.

Por eso es preferible esperar unas horas adicionales antes de cerrar definitivamente una caja o una bolsa.

La prisa durante el cambio de armario puede terminar saliendo cara meses después.

Error 3, utilizar cualquier recipiente

Una bolsa cualquiera puede servir para transportar ropa de un lugar a otro, pero no necesariamente para almacenarla durante meses.

El sistema debe elegirse según el tipo de prenda.

Las cajas son prácticas para ropa doblada. Las fundas resultan más adecuadas para vestidos, trajes y abrigos. Las bolsas al vacío pueden resultar útiles para determinados textiles voluminosos.

Elegir correctamente evita deformaciones y facilita mantener todo organizado.

Error 4, comprimir prendas que deberían conservar su forma

Las bolsas al vacío permiten ahorrar mucho espacio, pero utilizarlas indiscriminadamente puede ser contraproducente.

Hay prendas que están diseñadas para mantener una determinada estructura y no deberían permanecer comprimidas durante largos periodos.

Trajes, americanas, vestidos estructurados o determinadas prendas delicadas agradecerán otro tipo de almacenamiento.

Ahorrar unos centímetros no compensa si después la prenda pierde su forma original.

Prendas protegidas en fundas dentro de un espacio de almacenaje ordenado, sin comprimir

Error 5, colocar demasiado peso sobre la ropa

Aprovechar el espacio vertical es una excelente estrategia. Aplastar todo lo que encontramos debajo, no.

Cuando apilamos cajas debemos colocar las más pesadas en la parte inferior y reservar las ligeras para las zonas superiores.

También conviene evitar introducir demasiada ropa en una misma caja.

Forzarla para conseguir cerrar la tapa puede deformar las prendas y dificultar mucho encontrar algo después.

Organizar mejor suele resultar más útil que comprimir más.

Error 6, olvidarse del calzado

El cambio de temporada no afecta únicamente a la ropa.

Botas, zapatos de invierno, sandalias y otro calzado pueden permanecer varios meses sin utilizarse.

Antes de guardarlos es recomendable limpiarlos y comprobar que estén completamente secos.

Además, conviene almacenarlos de manera que mantengan su forma y evitar colocar objetos pesados encima.

Mezclar zapatos directamente con ropa limpia tampoco es una buena idea.

Error 7, guardar sin saber qué hay dentro

Este error no estropea directamente una camiseta, pero sí puede arruinar todo el sistema de almacenamiento.

Si tienes seis cajas idénticas sin etiquetar, llegará el día en que necesites algo concreto.

Abrirás una.

Después otra.

Moverás las demás.

Y probablemente terminarás dejando todo peor organizado.

Etiquetar correctamente cada caja evita manipulaciones innecesarias y permite acceder directamente a lo que necesitas.

Cajas etiquetadas en un armario minimalista para encontrar todo fácilmente

Error 8, utilizar la ropa como relleno de cualquier rincón

El hueco debajo de una cama, la parte superior de un armario o una habitación poco utilizada pueden parecer soluciones perfectas.

Hasta que todos esos espacios terminan saturados.

Guardar correctamente también significa elegir un lugar adecuado y accesible.

Cuando la ropa de otras temporadas empieza a competir con aquello que utilizamos diariamente, puede ser más práctico trasladarla a un espacio dedicado específicamente al almacenamiento.

Error 9, guardar durante años sin revisar

Almacenar no significa olvidar.

Aunque una prenda esté correctamente protegida, conviene revisar periódicamente aquello que conservamos.

Además, cada cambio de temporada es una oportunidad perfecta para decidir qué merece seguir guardado.

Puede que haya ropa que ya no utilices, prendas que hayan dejado de servirte o textiles que puedas donar.

Mantener un sistema de almacenamiento eficiente también implica evitar la acumulación sin criterio.

Guardar mejor también significa recuperar espacio

La finalidad no debería ser conseguir meter cada vez más cosas dentro de casa.

El objetivo es conservar correctamente aquello que realmente necesitamos y utilizar nuestra vivienda para vivir.

Separar la ropa de uso diario de las prendas estacionales permite recuperar armarios, cajones y zonas que estaban permanentemente saturadas.

Si el volumen es considerable, utilizar un trastero permite realizar esta rotación sin renunciar a prendas que volverás a necesitar dentro de unos meses.

Pasillo de trasteros donde recuperar espacio guardando la ropa de temporada

Conclusión

La mayoría de los problemas que aparecen después de guardar ropa durante meses empiezan antes de cerrar la caja.

Una prenda húmeda, una bolsa inadecuada, demasiado peso o simplemente una mala organización pueden hacer que el siguiente cambio de armario sea bastante menos agradable de lo esperado.

Preparar correctamente cada prenda, utilizar el sistema adecuado y mantener el almacenamiento organizado ayuda a conservar la ropa durante más tiempo y, al mismo tiempo, permite recuperar espacio en casa.

Con Espacio Trasteros, mantén tu ropa de temporada bien organizada y libera tus armarios sin renunciar a las prendas que quieres conservar.

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